Antofagasta
Antofagasta,
alargado oasis humano
flotando en un arrogante mar de arena
que tiránicamente impone
su soledad
desde las playas hechiceras
hasta la inmortal cordillera.
Antofagasta,
puerto que cobija
barcos aventureros del Pacífico
y sombras de barcos
que han encontrado
el tesoro escondido
de estas tierras taciturnas.
Antofagasta,
lugar predilecto
donde vienen a jugar
y regocijarse las gaviotas,
los pelícanos
y otras aves de paso
por estas costas solitarias.
Antofagasta,
La Portada,
ruinas de un muelle
mágico y misterioso
desde el cual los suspiros
y ensueños de enamorados
emprenden el vuelo y huyen
para esconderse
y desaparecer en la puesta del sol
más intensa,
tórrida y ardiente
del Trópico de Capricornio.
¡Antofagasta!